Hola a tod@s.
Hace un par de semanas que inicié este debate en redes sociales, (Facebook y Twitter).
Como me parece un tema muy interesante para tod@s los que conducimos, he decidido hacer este post, con experiencias propias, y consultando a verdaderos profesionales en el asunto, como son los profesores de autoescuela, que imparten cierto tipo de cursillos de este tipo.
Hace un tiempo hice un cursillo de frenada en situaciones de emergencia con autobús, también los hacen para turismos, y allí nos enseñaban a realizar frenadas simulando una situación de emergencia, que en este caso era esquivar unos conos a modo de obstáculo en la calzada. Realizamos varias frenadas con abs y sin abs, para ver los distintos comportamientos en cada caso. Nos pusieron una pista pintada y mojada mediante aspersores y lo hacíamos a una velocidad aproximada de 60km/h. La verdad que fue un curso muy interesante, el cual recomiendo, debido que se aprende un montón a parte de que resulta inquietante ir a hacer derrapes, en mi caso con un bus.
Lo primero de todo, os quiero hablar del ABS, ya que es un sistema de seguridad muy interesante, pero que no es infalible y tampoco funciona en cualquier condición.
El ABS es uno de los sistemas de seguridad capitulares que incorporan los vehículos modernos básicamente, hoy en día es un elemento imprescindible en cualquier vehículo, que con toda seguridad ha salvado muchas vidas. Como sistema de asistencia que es, únicamente actúa cuando su cerebro electrónico detecta que el bloqueo de las ruedas es inmediato. En una frenada donde no exista este riesgo, el ABS no va a entrar en acción. Por lo tanto, si este sistema falla, no debéis preocuparos, porque el vehículo va a seguir funcionando y posiblemente ni os enteréis; lo que debéis de hacer, es arreglarlo, nunca sabéis en que momento lo podréis necesitar de nuevo.
Los conductores de la vieja escuela, suelen sufrir dos problemas con el ABS. El primero, es la extraña vibración que se produce cuando entra en acción, así como la diferencia de tacto del pedal y de su recorrido. La segunda, es la tendencia a bombear o pisar intermitentemente el pedal de freno; con el ABS, esto es contraproducente.
Bueno, después de describir el sistema, vamos con el meollo de la cuestión.
Los que opináis, que es mejor pisar únicamente el pedal de freno, lo soléis justificar con la retención del motor, que se suma a la acción del ABS. Los que decís que es mejor pisar freno y embrague a la vez, afirmáis que es la mejor opción, puesto que no se cala el motor y, a bajas velocidades, el propulsor no sigue empujando las ruedas hacia delante. Sobre el papel, tod@s podríais tener razón, pero el ABS, como buen sistema electrónico, como os contaba antes, tiene sus limitaciones y trucos.
La teoría de los que defendéis no pisar el embrague cuando se realiza una frenada de emergencia, se basa en simple aritmética: si el motor también retiene, estas fuerzas se suman. Pero según los expertos de los fabricantes de este sistema, esto puede ser contraproducente. En una frenada fuerte, el ABS calcula el movimiento de las ruedas y en cuanto nota que la rueda deja de girar y se bloquea, va soltando freno para evitar el bloqueo y de esta manera, también evita perder el control del coche. La retención del freno motor puede volver loco al ABS: al aplicar una fuerza de frenado extra, el ABS llega al límite y para evitar el bloqueo de las ruedas, aplica una fuerza de frenada menor, por lo que si únicamente pisamos el freno y dejáis que el freno motor actúe, la frenada puede ser hasta un 6% más larga.
Pisar a fondo ambos pedales, (embrague y freno) en una situación de emergencia, según los expertos, tiene más ventajas que hacerlo solamente con el freno. La primera y más básica es que está comprobado que cuando pisamos con los dos pies simultáneamente, la fuerza que se ejerce sobre los pedales es mayor que si únicamente se pisa a fondo con el pie derecho. La segunda y más importante es que, al finalizar la frenada de emergencia, el motor no se cala y puedes reanudar la marcha rápidamente, sin perder dirección, es decir, que no seamos capaces de girar el volante, lo cual es muy útil si os encontráis por ejemplo, en medio de una autopista y existe un alto riesgo de que nos colisionen el la parte trasera a alta velocidad.
Mi experiencia en el curso y hablando con los monitores, es que es mucho mejor pisar los dos pedales, aunque quizá el final no sea el adecuado.
Espero y deseo que no os tengáis que enfrentar nunca a una situación de este calibre, los finales no suelen ser buenos.
Espero que mi humilde opinión y la de los expertos que he consultado, hayan resultado útiles para tod@s.
Un saludo y mucho cuidado que mañana comienza la operación salida del verano, con millones de desplazamientos en nuestras carreteras. ¡Tengan mucho cuidado ahí fuera!
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